TALLER DE MEDITACIÓN
Reinicio actividades 29/2/2016
Contacto: ricciardicontacto@gmail.com

miércoles, 18 de julio de 2012

Caperucita Roja, según Eric Berne

Caperucita roja

Érase una vez una dulce niña llamada Caperucita Roja, y un día su madre le mandó a llevar comida a su abuela atravesando el bosque. Por el camino se encontró con un lobo tentador que pensó que ella era un bocado muy apetitoso. En vez de presentarse con aire solemne, el lobo le dijo que bailara, cantara, se escondiera y cogiera flores. Mientras ella se entretenía, el lobo fue a casa de la abuela y se comió a la anciana señora. Cuando llegó Caperucita Roja, él fingió que era su abuela y la invitó a meterse en la cama con él. Ella lo hizo, y observó muchas cosas peculiares en su aspecto, que le hicieron preguntarse si aquélla era realmente la anciana. Él primero trató de tranquilizarla, y luego se la comió (al parecer sin masticarla) Vino un cazador y la rescató abriendo al lobo en canal, y la abuela también salió viva. Entonces, Caperucita, muy contenta, ayudó al cazador a llenar de piedras la barriga del lobo. En algunas versiones, Caperucita pide socorro y el cazador mata al lobo con un hacha y la rescata justo a tiempo, antes de que el villano pueda comérsela. Aquí también hay una escena de seducción entre una doncella inocente a la que gusta coger flores y un animal astuto que la traiciona. Al animal le gusta comer niños, pero acaba con la barriga llena de piedras. Igual que a Amymona, a Caperucita la envían a hacer un recado útil, tiene problemas con un lobo por el camino, y se hace amiga de su salvador. Para un marciano, esta historia suscita preguntas interesantes. Él la toma en sentido literal, incluido el lobo que habla, aunque nunca haya visto ninguno. Pero, dado que ocurre, se pregunta por qué pasa todo eso y a qué clase de gente le pasa. He aquí sus pensamientos sobre la cuestión.

  Una reacción marciana

Un día, la madre de Caperucita la envió a llevar comida a su abuela pasando por el bosque, y por el camino, una niña se encontró con un lobo. ¿Qué clase de madre envía a una niña a un bosque donde hay lobos? ¿Por qué no lo hizo la propia madre, o por qué no fue con Caperucita? Si la abuela estaba tan imposibilitada, ¿por qué la madre la dejaba vivir sola en una cabaña tan lejos? Pero, si tenía que ir Caperucita, ¿cómo es que su madre nunca le había advertido que no se detuviera a hablar con los lobos? En el cuento queda claro que a Caperucita nunca le habían dicho que aquello fuera peligroso. En realidad, ninguna madre podía ser tan estúpida, o sea que parece como que a la madre no le importara mucho lo que pudiera pasarle a Caperucita, o quizás incluso quisiera deshacerse de ella. Y tampoco hay ninguna niña tan estúpida. ¿Cómo podía Caperucita mirar los ojos, las orejas, las manos y los dientes del lobo y seguir creyendo que era su abuela? ¿Por qué no salió de allí lo más rápidamente que pudo? Y además, ¡vaya una niña mezquina!, ¡recogiendo piedras para meterlas en la barriga del lobo! De todos modos, cualquier niña sincera, después de hablar con el lobo, indudablemente no se habría parado a coger flores, sino que se habría dicho: “ese hijo de perra va a comerse a mi abuela si no consigo ayuda deprisa.” Ni siquiera la abuela y el cazador están libres de sospecha. Si ahora tratamos a los personajes de esta historia como a personas reales, cada una con su propio guión, veremos cómo se enredan sus personalidades de forma evidente, desde el punto de vista marciano
 1. Evidentemente, la madre está tratando de perder a su hija «accidentalmente», o por lo menos quiere acabar diciendo: «¡Es terrible! Hoy en día no puedes siquiera pasear por el parque sin que algún lobo ... » etc.
 2. El lobo, en vez de comer conejos y cosas así, obviamente está excediéndose, y debe saber que por ese camino acabará mal, o sea que debe de querer crearse problemas. Evidentemente leyó a Nietzsche o a alguien parecido cuando era joven (si podía hablar y ponerse un gorro, ¿por qué habría de ser capaz de leer?), y su lema era algo así como “Vivir peligrosamente y morir gloriosamente.”
 3. La abuela vive sola y no cierra su puerta con pestillo, o sea que tal vez esté esperando que pase algo interesante, algo que no podría pasar si ella viviera con su familia. Quizás por eso no se trasladó a vivir con ellos, o por lo menos en una casa próxima. Probablemente era lo bastante joven como para desear aventuras, ya que Caperucita todavía era una niña pequeña.
4. El cazador es obviamente un libertador que disfruta manipulando a sus enemigos vencidos y ayudando a dulces niñas: claramente se trata de un guión de adolescente. Caperucita dice al lobo muy explícitamente dónde puede volver a verla, e incluso se mete en la cama con él. Evidentemente está jugando al «rapto», y acaba muy contenta de todo lo que ha pasado.
 5. La verdad es que todos los personajes del cuento buscan acción a casi cualquier precio. Si se toma en sentido el saldo final, todo este asunto era una maquinación contra el pobre lobo, por la que se le hacía creer que era más listo que nadie, utilizando a Caperucita de cebo. En ese caso, la moraleja de la historia no es que las niñas inocentes deberían apartarse de los bosques donde hay lobos, sino que los lobos deberían apartarse de las niñas inocentes y de sus abuelas; en resumen, un lobo no debería pasear solo por el bosque. Esto, además, suscita la interesante pregunta de qué hizo la madre aquel día después de librarse de Caperucita.

Berne, Eric: ¿Qué dice usted después de decir “Hola”?. Barcelona, Grijalbo, Pp. 58-59.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Un poco de aire fresco

Que bueno la gente que se expresa con sencillez, sentimiento, y transmite con claridad, dan ganas de vivir, Gracias sr. Paenza

viernes, 20 de abril de 2012

Bioenergetica

Realmente un libro excelente, medular en el trabajo de Lowen y en todo el desarrollo de su obra.
Muy bueno para cualquiera que realice trabajos relacionados con el cuerpo y la salud




BIOENERGÈTICA. DR. ALEXANDER LOWEN

viernes, 11 de noviembre de 2011

Me acercaron unas preguntas

Pensamiento positivo y meditación

¿Podríamos decir que la meditación tiene que ver con el pensamiento positivo?

Cuando meditamos imaginamos situaciones ¿Tiene que ver esto con “atraer” lo que estamos necesitando?

¿Cuándo meditamos generamos o liberamos una suerte de “energía positiva”?

¿Cómo actúa la meditación como herramienta para alcanzar ciertos logros personales?

¿La meditación es una herramienta de “autoayuda”?

  Nos parece muy importante el detenernos en cada una de las palabras que se dicen. Al hablar de pensamiento positivo hay que ser bastante cuidadosos. Algunas personas utilizan algo que llaman pensamiento positivo y que se parece bastante a negar lo que les pasa. Sería un pensamiento que pretende afirmar algo que no existe y sobre todo no existe, no en la realidad o como posibilidad implícita, sobretodo y como eje fundamental, no existe en la conciencia del pensador. Es decir que ese pensamiento es algo superficial, no creído, y que no se nutre de la experiencia del sujeto. Obviamente que es importante el pensamiento positivo, pero el mismo surge después de realizar una recorrida muy profunda, haciendo como una especie de inventario y de alguna manera podríamos decir que impregna la mirada del observador, es decir que se desarrolla una especie de constante de evaluación, que se utiliza para buscar el lado positivo de las cosas generando espacios nuevos de salud a partir de la conciencia profunda.

  En relación a la segunda pregunta, es más un poco de lo mismo, en realidad al meditar uno despierta una conciencia profunda, y va desarrollando gradualmente la capacidad de darse cuenta de que en todas las situaciones en que nos vemos involucrados, tanto buenas como malas, por darles alguna carátula, hay alguna satisfacción obtenida en las mismas. La respuesta concreta es que la meditación al modificar estructuras profundas, produce en las primeras etapas la autoliberación interior, responsable de la adhesión a cierto tipo de situaciones o problemas, liberada la conciencia de esa atadura repetitiva se empiezan a gestar espacios nuevos y situaciones relacionales nuevas. Es decir, uno atrae pero es atraído por las situaciones, uno empieza a desarrollar una capacidad distinta de involucrarse en situaciones nuevas.

  Cualquier toma de conciencia a niveles profundos que uno realiza genera un cambio que genera energías nuevas, al meditar profundamente y trabajar con imágenes uno actúa a niveles profundos del subconsciente y realiza una elaboración y maduración de la imagen. Las imágenes de lo negativo que se viven y recrean se elaboran de una forma nueva, generando y abriendo la posibilidad de aplicar esa energía a situaciones creacionales nuevas. Obviamente es importante la elaboración de una imagen acorde con la persona, que este nutrida de su pasado presente y futuro, para funcionar como eje convocante invitando a la manifestación de la finalidad propuesta como un ejercicio de toma y desarrollo conciente de la propia interioridad.

  La meditación en cuanto a la obtención de logros, me parece que actúa a partir de todo lo expuesto, es decir primero se produce la etapa de ordenamiento y revisión de los mandatos adquiridos, que van generando bien el descarte o la adhesión a muchos de esos mandatos, se desarrolla una soberanía profunda y se desarrolla la capacidad de decir con simpleza, si, cuando la situación habilita el sí y no cuando la situación lo habilita. Uno llega a desarrollar en la vinculación de los tres tiempos, pasado, presente y futuro, una toma de conciencia profunda que permite llegar a vislumbrar el es así. El sentido más profundo, la mirada esencial.

Y en cuanto al tema de la autoayuda, es como todo una cuestión de calibre, cuando una persona empieza a pensar que quiere estar mejor ya está generando una autoayuda, en cualquier tratamiento que una persona realice, es el factor desencadenante de la curación o no, la actitud que el paciente toma frente al tratamiento. Si la persona no logra entrar en disposición de sanar, es imposible cualquier tipo de ayuda que venga del exterior, en términos casi bíblicos, ayúdate que yo te ayudaré. 

jueves, 21 de julio de 2011

Busqueda de sentido

Cuando nuestra mirada hacia cualquier proceso del enfermar es superficial, es muy difícil entender las causas, entender el porque de la enfermedad, tratar de desarmar la trama compleja que rodea al enfermo, a veces tengo la sensación que es el fusible de toda una situación, el corazón más tierno, el espíritu más sensible a una energía circulante que no encuentra su expresión en forma saludable. Muchas veces, en el entorno en que se genera el enfermar, las preguntas quedan sin responder, pero en algunos casos en que las enfermedades se transmiten como germen de generación en generación, las preguntas quedan sin formular. La palabra esta vedada de sentido, de posibilidad de expresión. Hay toda una historia que no encuentra su vía expresiva, no hay quien pueda simbolizar lo que esta pasando de una forma mejor que poner el cuerpo, prestar el cuerpo como campo de batalla simbólico.
   Aquí surge la riqueza del arte y los artistas, esas obras que conmueven el espíritu humano, que generan profundas conmociones, generan el parto simbólico de esas energías que están rondando, de alguna manera es la sensación que el artista verdadero realiza un profundo exorcismo general, libra la batalla, le da forma a fuerzas que están cautivas, encerradas, se enfrenta a las noches más oscuras y vuelve con la profunda luz de los infiernos, nunca igual, siempre cambiado por la experiencia, transformado, siempre enriquecida su vida, si logra llegar al puerto de la expresión, si puede cumplir el génesis de su obra. Si soporta los duros embates del proceso de gestación, esa noche obscura, donde cuesta encontrar el sentido, donde las sombras rodean, atenazan, son el único movimiento al que uno puede prestar atención, pone su alma en juego tratando de alcanzar el sentido, de recuperar un sentido que parece escurrirse por las grietas.
  Siempre se pierde de vista en el proceso del enfermar toda la historia transgeneracional, la historia transmitida de generación en generación y sobre todo el caudal de información que circula en forma inconciente, como ocultos mandatos, creencias y noches obscuras que nadie ha tenido la capacidad de desentrañar, de intentar resolver. Parados frente a las puertas del infierno. Todo aquello que no se ha llegado a manifestar, encuentra la forma de tomar cautivas partes de un todo que no sana sino que enferma, en la obscura noche del alma, cuando la batalla no se puede librar, las fuerza de la obscuridad se imponen, renace el  mito del héroe, la espera por ese héroe que libre al resto de la opresión y las noches sin sentido.
En un libro del Dr. Castellá podemos leer:

    “Todo proceso de enfermedad, además de su etiopatogenia , tiene un porque y para que inconciente. Jamás es un accidente o un evento azaroso vacío de significado; y menos, un proceso puramente biológico. Las mal llamadas enfermedades orgánicas se manifiestan a través de lo biológico; sin embargo, no existe ningún proceso del enfermar humano que no sea también un epifenomeno cultural. Nuestro enfermar está preñado de la cultura de la que estamos imbuidos. Nuestro enfermar constituye un hito, un incidente dentro de la trama argumental que despliega nuestra existencia. Para quien ha aprendido a descifrarlos, todo enfermar humano y sus sintomas le hablan, de modo silencioso, de aquello que acontece en la interioridad de la persona. Hablan , los sintomas, de los conflictos y los sentimientos más profundos con un riquísimo lenguaje expresivo; vedado para quien ignora sus codigos. Aprendí, con la guía experta de mi padre, a leer los signos y sintomas como huellas del pasado que irrumpen en el presente. Son expresiones, no solo de la encrucijada actual, sino, especialmente de argumentos arcaicos. Es la historia que se condense e intensifica en el presente. De esta historia, la experiencia personal es apenas la punta del iceberg. Mucho más rica y trascendente, para comprender este aquí y ahora, es la historia ancestral, aunque obviamente, de más difícil y complejo abordaje.”
tomado de la concepción y el sentido de la existencia de gabriel jorge castellá editorial san pablo.

martes, 24 de mayo de 2011

Acerca de la identidad

Nos llegan muchos mails con power point, la mayoría nos hacen perder tiempo, el siguiente texto es de uno que me enviaron hace largo tiempo. Y obviamente me gusto.

La canción de las personas

Cuando una mujer de cierta tribu de África descubre que está embarazada, se va a la selva con otras mujeres y juntas rezan y meditan hasta que aparece la "Canción de la nueva criatura"
Cuando nace el bebe, la comunidad se junta y le cantan su canción.
Luego, cuando el niño comienza su educación, el pueblo se junta y le cantan su canción.
Cuando se convierte en adulto, la gente se junta nuevamente y canta.
Cuando llega el momento de su casamiento la persona escucha su canción.
  Finalmente, cuando su alma esta por irse de este mundo, la familia y los amigos se aproximan y al igual que en su nacimiento, cantan su canción para acompañarlo en el "viaje".
"En esta tribu de Africa hay otra ocasión en la cual se canta la canción.
Si en algún momento de su vida la persona comete un crimen o un acto social aberrante, lo llevan al centro del poblado y la gente de la comunidad forma un círculo a su alrededor.
   Entonces le cantan su canción".
La tribu reconoce que la correción de las conductas antisociales no es el castigo;
Es el amor y afianzamiento de su verdadera identidad.
Cuando reconocemos nuestra propia canción ya no tenemos deseos ni necesidad de perjudicar a nadie".
"Tus amigos conocen "tu canción" Y la cantan cuando tu la olvidas.
Aquellos que te aman no pueden ser engañados por los errores que cometes o las oscuras imagenes que muestras a los demás.
Ellos recuerdan tu belleza cuando te sientes feo; tu integridad cuanto estás quebrado; tu inocencia cuando te sientes culpable y tu proposito cuando estás confuso".


   Tolba Phanem

sábado, 21 de mayo de 2011

Puede la meditación…?

   Es casi una rutina en los talleres que en algún momento de los mismos aparezca la pregunta de algún concurrente: ¿Y meditando puedo…? Y cada uno va completando según expectativas y necesidades, y siempre está oculta bajo esta apariencia la verdadera pregunta, puedo conseguir esto o lo otro en poco tiempo y sin invertir nada. El pensamiento mágico suele presentarse bajo distintas envolturas. La meditación propone un camino de búsqueda, de encuentros muy profundos, de renovar y trabajar sobre materiales viejos, remover viejos pilares, y aparecen humedades, sustancias ocultas, un sinnúmero de cosas que dependen de cada participante. Pero siempre en el fondo todo ese material es abono, con el enfoque correcto, del germen de una vida nueva, con otra orientación y otras metas, se genera un profundo orden que ilumina con un sentido nuevo todo lo que se toca, se roza, se degusta o disgusta.
    Pero el tema fundamental es la dificultad en esta época de enfrentar cualquier trabajo, que requiera esfuerzo y dedicación, hasta para escribir una nota en un blog, tiene que ser la misma bastante sencilla, para ojearla por arriba, para no detenerse a pensar en nada, es para chusmear y en lo posible poner un cartelito que diga me gusta o no me gusta, tomar rápidamente partido y terminar con el tema. Tener demasiada información es casi tan problemático como no tener ninguna. Resulta realmente arduo poder orientar la búsqueda, aprovechar el tiempo, encontrar las fuentes, en cualquier área que sea.   
   Seguimos presentando nuestro trabajo, que es simplemente eso, un camino, una orientación en la búsqueda, que requiere entrega y dedicación, y como siempre solemos decir, como cualquier camino que uno emprenda, lo que cada uno obtiene de ese camino tiene que ver con lo que pone en juego de si. Y siempre tenemos el norte de fondo, ese profundo sentido de orientación que nos dice que todos los caminos son para disfrutarlos en el recorrido, que no es tan importante hacia donde llevan sino la actitud que uno toma en el caminar, el poder levantar la vista, el cruce con otras miradas que renuevan el deseo, sentir el encuentro, el profundo desencuentro con otros y caminar, caminar mirando, palpando, oliendo, gustando y abriendo el camino para nuevas áreas de la percepción. La meditación es una herramienta inagotable, lo que cada uno encuentre en ella, dependerá de cada uno.